Protestas en marcha: sectores sociales rechazan la extensión del estado de excepción
Cinco grupos sociales se manifiestan en contra de la prórroga del estado de excepción en Bolivia y amenazan con movilizaciones si no se atienden sus demandas.
La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), alineada con Evo Morales, ha declarado un estado de emergencia y movilización permanente en oposición al Decreto Supremo 5707, que prolonga el estado de excepción por 90 días.
Junto a la CSUTCB, otros sectores como los transportistas, gremiales, juntas vecinales y el magisterio urbano de La Paz también manifestaron su desacuerdo con la extensión de esta medida, lo que podría llevar a movilizaciones masivas.
En su comunicado, la CSUTCB expresó que la prolongación del estado de excepción podría agudizar la criminalización de la protesta social y exigió la derogación del DS 5707. Además, señalaron que el gobierno debería dejar de lado sus políticas neoliberales que han empobrecido a la población.
El dirigente de la Confederación de Choferes, Víctor Tarqui, criticó la efectividad del estado de excepción y aseguró que no ha resuelto problemas económicos, como la cotización del dólar. El Congreso Nacional del Transporte Libre de Bolivia también demandó la abrogación del Decreto Supremo 5676, que aumentó el precio del diésel, y puso un ultimátum de 48 horas al Gobierno para dialogar o se organizarán protestas inmediatamente después.
La Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto hizo eco de este rechazo, proponiendo la unidad de todos los sectores sociales para coordinar acciones de protesta una vez finalice el estado de excepción.
Por su parte, los maestros de La Paz se sumaron a las protestas y criticaron las políticas económicas del gobierno, expresando que continuarían movilizándose si se extendía la medida, además de exigir más recursos para la educación pública.
Finalmente, la Cámara Hotelera de Cochabamba se pronunció en contra del estado de excepción, alegando que no representa una solución adecuada y pidiendo evitar bloqueos que perjudiquen la movilidad y el turismo, abogando por una convivencia pacífica sin medidas de presión extremas.