Sangre en San Ignacio: Dos muertes y el narcotráfico en la mira
Dos asesinatos durante la madrugada en San Ignacio están relacionados con el narcotráfico, según la Policía. Delincuentes del PCC podrían estar involucrados.
En la mañana del domingo, el municipio de San Ignacio de Velasco, en Santa Cruz, fue escenario de un par de asesinatos que dejaron a la comunidad en shock. El comandante departamental de la Policía, Edson Fernández, indicó que los crímenes, ocurridos en un lapso de quince minutos, son investigados bajo la hipótesis de ajustes de cuentas vinculados al narcotráfico.
El primer asesinato tuvo lugar alrededor de la 01:30, cuando Rodrigo Oliveira Zeballos, de 36 años y hermano del presidente de la Asociación de Ganaderos de San Ignacio, perdió la vida. De acuerdo a las primeras indagaciones, no se encontraron antecedentes penales de la víctima en las bases de datos.
Poco después, alrededor de las 01:45, la Policía recibió el reporte de otro homicidio. Inicialmente se pensó que la segunda víctima tenía 18 años, pero luego se identificó correctamente a Gabriel Posiabo Fernández, de 22 años. Las autoridades están considerando que su muerte podría estar relacionada con una facción criminal.
Según el comandante Fernández, hay sospechas de que tanto Gabriel como sus asesinos pertenecieran al Primer Comando de la Capital (PCC), una organización criminal brasileña. Las investigaciones se centran en determinar el motivo detrás de estos asesinatos y si están efectivamente ligados al narcotráfico.
Además, se ha especulado sobre la posibilidad de que los atacantes hicieran una videollamada antes de ejecutar al joven, una práctica que podría estar relacionada con disputas internas de grupos criminales, según afirma Fernández. Sin embargo, se necesita verificar esta información mediante el análisis de dispositivos telefónicos.
Para abordar esta situación delicada, la Policía ha reforzado las operaciones en la región, bajo el Plan Frontera Segura. Fernández aseguró que están trabajando intensamente para esclarecer los crímenes y desarticular las organizaciones que operan en la zona.
Las autoridades continúan recopilando datos y reconstruyendo los hechos, mientras que la comunidad espera respuestas sobre la conexión entre estos asesinatos y el narcotráfico.