Saltar al contenido

miércoles 28 de octubre de 2026

Cultura

El legado visual de Federico Terán Cherry en Quillacollo

La esencia de Quillacollo se refleja en la obra del fotógrafo Federico Terán Cherry, quien capturó momentos únicos de su tierra natal que perduran hasta hoy.

Por Mauricio Antezana · 13 de septiembre de 2026

Quillacollo se distingue por su rica historia, que se manifiesta en su arquitectura colonial y en las tradiciones ancestrales que la rodean. Este valle, resguardado por la imponente cordillera del Tunari, también es conocido por la leyenda de la Virgen de Urkupiña, un símbolo de esperanza para sus habitantes, quienes han luchado por el futuro a lo largo de los años.

En tiempos antiguos, los arrieros mantenían un comercio activo con el norte de Chile. Juan Terán, un arriero de Colcapirhua, conoció a Isabel Cherry en una de sus travesías a Chuquicamata, y de esta unión nació Federico Terán Cherry, quien se convirtió en un ícono de la fotografía en Quillacollo.

Federico nació en 1900 en Chuquicamata y falleció en 1978 en Quillacollo, dejando un legado visual que captura la esencia de su pueblo. Aprendió fotografía en Chile, pero su vocación y sentido del deber lo llevaron a pelear en la Guerra del Chaco, defendiendo su patria antes de retornar a su tierra natal.

Un fotógrafo del pueblo

Desde 1935, Terán Cherry se destacó como uno de los primeros fotógrafos de la plaza principal de Cochabamba. Con su cámara, capturó retratos de familias y eventos significativos, creando un archivo visual que documenta la vida social, cultural y festiva de Quillacollo.

Entre sus trabajos más memorables se encuentran las fotografías de la fiesta de Urkupiña, donde los pueblos indígenas eran los protagonistas, mostrando una parte importante de la identidad cultural del lugar. Su familia también fue parte de su legado, ya que Federico se casó con Carmen Ledezma y tuvieron seis hijos, quienes continuaron su pasión por la fotografía.

Hoy en día, gracias a su hijo Tito Terán Ledezma, conocido como Cherry, podemos apreciar y revivir estas imágenes que han quedado grabadas en la memoria colectiva de Quillacollo, un patrimonio que sigue vigente en la cultura local.