Edmand Lara desafía a sus críticos: "Díganme cuándo y dónde si quieren colgarme"
El vicepresidente Edmand Lara se pronunció sobre su polémica promesa de campaña, asegurando que está listo para asumir las consecuencias si no cumple con sus compromisos con la ciudadanía.
Este martes, Edmand Lara, el vicepresidente de Bolivia, hizo una fuerte declaración en respuesta a sus detractores que le recuerdan su controversial promesa hecha en campaña: que sería colgado en la plaza Murillo si no cumplía con lo prometido a la gente.
Lara retó a aquellos que deseen hacerle cumplir su promesa, afirmando: "Si creen que tienen el derecho a colgarme, solo díganme el día y la hora, y ahí estaré". También expresó que tiene la conciencia tranquila y que, en caso de que llegara a cumplirse esa amenaza, le gustaría que llamen a un sacerdote para que le dé su bendición y le permita despedirse de sus hijos.
Recordó que durante su campaña electoral de 2025, se comprometió a denunciar cualquier acto de corrupción, incluso dentro del propio Gobierno al que pertenece. "Les dije que iba a denunciar al Presidente si cometía hechos de corrupción… y eso es exactamente lo que estoy haciendo", sostuvo Lara en defensa de su actuación ante los cuestionamientos que ha recibido.
La promesa de Lara ha resurgido con fuerza luego de que varios sectores sociales comenzaran a criticarlo por el cumplimiento de sus compromisos. En junio, un líder del transporte pesado anunció que le regalarían una soga, recordándole su declaración, y en otra ocasión, un activista se presentó en la plaza Murillo con una soga para exigirle que cumpla con su palabra.
Diez meses después de asumir el cargo, Lara reafirma su desafío a sus críticos, indicando que no ha traicionado a sus electores y que está dispuesto a rendir cuentas por sus decisiones.