Nace el proyecto "Charango Barroco" para reinventar el sonido del charango boliviano
Fernando Gustavo Soliz Sotomayor presenta una innovadora técnica de afinación que expande el repertorio del charango sin alterar su esencia. La propuesta se enmarca en el impulso cultural del BCB.
La música tradicional boliviana puede experimentar un giro interesante con el nuevo proyecto "Charango Barroco", liderado por el músico e investigador Fernando Gustavo Soliz Sotomayor. La propuesta busca enriquecer el repertorio del charango, respetando su estructura original, pero explorando nuevas afinaciones y formas de encordado.
Este innovador enfoque se presentará el próximo viernes a las 19:00 en el Aula Magna de la Facultad de Humanidades de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) en Cochabamba, y la entrada será gratuita. La investigación se desarrolla bajo el auspicio del Centro de la Revolución Cultural (CRC), parte de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.
Una nueva forma de interpretar el charango
La propuesta de Soliz Sotomayor utiliza la técnica de scordatura, que consiste en modificar la afinación del charango estándar. Esto permite ampliar el rango sonoro del instrumento sin necesidad de construir una nueva versión, facilitando así la interpretación de piezas clásicas que antes requerían adaptaciones.
El proyecto se aleja de la idea de que el charango debe limitarse a la música folclórica, abriendo la puerta a obras de diversos estilos y épocas. Esto también tiene un impacto pedagógico, ya que ofrece nuevas herramientas para la formación de intérpretes y educadores, enriqueciéndolos con recursos técnicos y expresivos.
La investigación abarca la selección de obras, diferentes afinaciones y transcripciones, así como aspectos históricos y culturales relacionados. Así, se busca crear un material de referencia que beneficie a músicos, investigadores y estudiantes que deseen explorar las múltiples posibilidades del charango.
En resumen, "Charango Barroco" se presenta como una apuesta para descubrir nuevas dimensiones del charango estándar, promoviendo una alternativa accesible que no requiere que los músicos cambien de instrumento, y proyectando este símbolo de la identidad boliviana hacia nuevos horizontes.