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viernes 11 de septiembre de 2026

Política

¿Bajo la sombra del silencio? Ayllón se opone al DS 5676 pero se mantiene al margen de las protestas

El gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, critica el Decreto Supremo 5676 y sus efectos negativos, pero no se une a las movilizaciones que afectan al país.

Por Mauricio Antezana · 3 de septiembre de 2026

Mientras las calles de Bolivia se llenan de protestas contra el Decreto Supremo 5676, el gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, se encuentra en una posición controvertida: aunque manifiesta su desacuerdo con el decreto, su falta de acción frente al conflicto ha generado dudas sobre su compromiso con la población afectada.

Ayllón ha señalado que el costo de Bs 18 por litro de diésel es insostenible, mostrando su apoyo a la solicitud de abrogación de la norma. Sin embargo, a medida que los sectores sociales intensifican sus medidas de presión, el gobernador no ha liderado una respuesta decidida para defender a los movilizados ni ha exigido al Gobierno que busque una solución rápida.

Las tensiones se han incrementado, especialmente desde el 2 de septiembre, cuando se establecieron bloqueos en localidades como Yapacaní, San Julián y Cuatro Cañadas. En este contexto, la Policía ha mobilizado fuerzas y equipos antimotines para intentar despejar las carreteras, mientras que diferentes grupos se preparan para nuevas acciones de protesta.

Ayllón ha optado por un enfoque más institucional y ha convocado a una reunión de gobernadores para el 10 de septiembre, buscando un consenso para solicitar a Rodrigo Paz que reconsidere el decreto. Sin embargo, muchos se preguntan si esta estrategia de esperar por reuniones es adecuada, dado que las protestas ya están afectando a miles de ciudadanos.

El gobernador ha demostrado en el pasado que puede actuar en situaciones críticas, como lo hizo en junio cuando intervino para levantar bloqueos tras dialogar con los movilizados. Sin embargo, su enfoque actual parece más cauteloso en un momento de crisis nacional, lo que ha generado incertidumbre sobre su compromiso real con los intereses de Chuquisaca.

Esta dualidad en su actuación plantea interrogantes sobre su papel: ¿es una cuestión de prudencia, una estrategia política o simplemente prefiere no incomodar al Gobierno de Rodrigo Paz mientras la población lidia con el aumento en los precios del combustible y la escasez?