El Niño amenaza con hundir aún más la economía boliviana
Un severo fenómeno de El Niño podría llevar al PIB de Bolivia a una caída de hasta el 5% en medio de una crisis económica.
La situación climática que se avecina, marcada por un fenómeno de El Niño más intenso de lo habitual, podría agravar la recesión que enfrenta Bolivia y hacer que la economía sufra una contracción de hasta un 5%. Esta advertencia fue hecha por Ramiro Cavero, economista y exministro de Desarrollo Sostenible, en el reciente Foro BCP titulado “Bolivia frente al Niño: Perspectivas climáticas, impactos y estrategias de prevención para 2026–2027”.
Cavero mencionó que la caída del Producto Interno Bruto (PIB) se estima en un 3,6%, pero los efectos del fenómeno podrían sumar entre 0,5 y 1,5 puntos adicionales, dependiendo de la severidad del mismo. La advertencia llega en un momento crítico, donde la economía boliviana ya se encuentra muy vulnerable.
En la actualidad, Bolivia enfrenta un déficit fiscal cercano al 9% del PIB, además de escasez de divisas y combustibles, bajas reservas líquidas y un descenso drástico en los ingresos derivados de las exportaciones de gas. En este contexto, Cavero destacó que la balanza energética del país ha sufrido un golpe significativo: de exportar aproximadamente 6.000 millones de dólares en gas, ahora se han reducido a cerca de 1.000 millones, mientras que las importaciones de combustibles rondan los 3.000 millones de dólares anuales. Esto representa un cambio estructural de unos 8.000 millones de dólares.
Oportunidades de estabilización económica
Cavero explicó que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, que asciende a 1.900 millones de dólares, junto con la posibilidad de obtener financiamiento adicional de entidades como el FLAR, el Banco Mundial y la CAF, podría ofrecer una oportunidad crucial para estabilizar la economía, recuperar reservas y generar confianza en los mercados.
Sin embargo, también enfatizó que el acceso a estos recursos vendrá acompañado de la necesidad de implementar medidas para reducir el déficit fiscal. Esto incluye la reducción del gasto corriente, la eliminación de duplicidades en el Estado, la revisión de las empresas públicas, el pago de deudas a proveedores y exportadores, así como la recuperación del crédito para el sector productivo.
Preparación ante el fenómeno climático
Respecto al fenómeno de El Niño, Cavero urgió a que se fortalezcan las estrategias de prevención. Propuso mejorar la capacidad de respuesta de gobernaciones y municipios, facilitar el acceso a información meteorológica y promover financiamiento para inversiones anticipadas en infraestructura de riego, almacenamiento de agua y adaptación de cultivos.
En resumen, Bolivia se enfrenta a un doble desafío: la necesidad de corregir sus desequilibrios económicos y la preparación frente a un fenómeno climático que podría agravar la situación existente.