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viernes 11 de septiembre de 2026

Economía

La economía boliviana sigue tambaleándose entre déficit y recesión

Un nuevo informe revela que la inestabilidad económica en Bolivia se agrava con el déficit fiscal y la inflación, mientras que el gobierno intenta implementar medidas para revertir la situación.

Por Mauricio Antezana · 2 de septiembre de 2026

Bolivia enfrenta un panorama económico complicado, marcado por un déficit fiscal elevado y una contracción en su crecimiento. Aunque este 2026 se han implementado algunas políticas para mejorar la situación, los efectos todavía no se han visto reflejados de manera significativa.

El informe de la Fundación Milenio destaca los principales problemas que afectan la economía: escasez de combustibles y divisas, inflación creciente y un alto costo de vida. A pesar de algunas medidas tomadas por el gobierno, como la reducción de subsidios a los combustibles y ajustes en el régimen cambiario, los expertos consideran que son pasos insuficientes para enfrentar los desequilibrios existentes.

La situación se vuelve más crítica con el déficit fiscal, que se estima en un 9,2% del PIB. A pesar de que el gobierno busca financiar parte de este déficit con recursos externos, esto podría incrementar la deuda del país, complicando aún más el panorama económico.

Señales contradictorias en el comercio exterior

A pesar de la crisis interna, las cifras del comercio exterior muestran cierta mejoría. En el primer semestre de 2026, Bolivia logró pasar de un déficit comercial de 520 millones de dólares a un superávit de 1.669 millones. Este aumento en las exportaciones, que subieron un 55%, se debe principalmente a los altos precios de los minerales, aunque el volumen exportado ha disminuido un 12%.

“Una caída en las cotizaciones del oro, la plata, el estaño o el zinc podría reducir nuevamente los ingresos externos”

En cuanto a la inflación, se ha observado una leve desaceleración, con una tasa interanual que llegó al 9,23% en junio de 2026. Sin embargo, este descenso ocurre en un contexto de baja demanda y recesión, lo que refleja la fragilidad del mercado laboral, caracterizado por un aumento del subempleo y la informalidad.

Para que la economía boliviana pueda estabilizarse, la Fundación Milenio sugiere que se debe avanzar hacia un equilibrio fiscal y fortalecer el sistema financiero, así como fomentar la inversión y diversificar el sector exportador. Además, enfatizan la urgencia de reformas en el Estado y un marco legal que garantice la seguridad jurídica para las inversiones.

El acuerdo con el FMI podría ser una alternativa para obtener financiamiento y establecer una hoja de ruta, pero su éxito dependerá de la capacidad del gobierno para implementar las reformas necesarias y alcanzar consensos políticos y sociales.