Mujer pide justicia tras ser agredida por su esposo policía en Cochabamba
Una mujer denuncia a su esposo, un efectivo policial, por violencia física y amenazas con un arma. A pesar de las pruebas, el agresor sigue en libertad y en funciones.
Una mujer ha levantado su voz para clamar justicia después de haber sido víctima de constantes agresiones por parte de su esposo, quien es miembro de la policía. A pesar de haber presentado una denuncia por violencia familiar y doméstica, el agresor no ha sido detenido ni procesado hasta el momento.
La víctima, quien reside en Cochabamba, explicó que las agresiones comenzaron una vez que comenzó a vivir con el uniformado. Frustrada por la situación, decidió denunciarlo ante las autoridades.
El abogado de la mujer, Tomas Molina, destacó que este caso refleja una alarmante realidad social, donde una mujer se encuentra en una situación de vulnerabilidad frente a un agresor que usa su cargo para intimidarla. Además, mostró imágenes de su clienta, quien presenta múltiples lesiones en su cuerpo y rostro, y relató que el policía incluso intentó ahorcarla y la amenazó con un arma de fuego.
Molina indicó que, a pesar de las evidencias y las denuncias previas, el policía sigue ejerciendo sus funciones sin consecuencias. "Este mal uso del uniforme le ha permitido continuar atacando a mi clienta, incluso esperándola fuera del trabajo para amenazarla de nuevo", afirmó.
En una de las ocasiones, el abogado reveló que el agresor apuntó con su arma a la mujer para evitar que pidiera ayuda, amenazándola con que, si gritaba, iba a morir, e incluso incluyó amenazas hacia su familia.
Ante esta crítica situación, la mujer y sus familiares decidieron salir a protestar para exigir que se haga justicia y que el policía enfrente las consecuencias de sus actos. La defensa anunció que se busca cambiar la tipificación del delito a tentativa de feminicidio debido a la reincidencia del agresor.
Una lucha por justicia
Esta situación ha puesto de manifiesto la preocupación sobre cómo se manejan los casos de violencia de género, especialmente cuando el agresor es un funcionario del orden. La comunidad exige respuestas y medidas efectivas para proteger a las víctimas.