El nuevo reto digital: más allá de saber usar tecnología
Hoy en día, no es suficiente con manejar dispositivos. La alfabetización digital implica comprender y evaluar la información que consumimos.
Históricamente, se pensaba que aprender a usar una computadora o un teléfono inteligente era suficiente para considerarse digitalmente alfabetizado. Sin embargo, con el auge de la inteligencia artificial (IA) y la proliferación de desinformación, este concepto ha evolucionado. Tener acceso a la tecnología ya no garantiza que una persona sepa cómo utilizarla de manera crítica y efectiva.
La UNESCO define las competencias digitales como un conjunto de habilidades que permiten a los individuos utilizar la tecnología para resolver problemas. En el ámbito educativo, esto implica no solo manejar herramientas, sino también saber buscar, evaluar y gestionar información de manera responsable.
Ariel Villarroel, especialista en educación de Unifranz, resalta que hoy en día la alfabetización digital es esencial: "En un mundo donde la tecnología avanza rápidamente, es fundamental contar con estas habilidades, ya que son la nueva exigencia educativa".
La nueva alfabetización digital abarca un amplio espectro de habilidades, desde la búsqueda y comparación de información, hasta la protección de datos personales y la comprensión de las herramientas digitales. La brecha digital ha cambiado, ya que no solo se trata de tener acceso a dispositivos, sino de qué se puede hacer con ellos.
En Bolivia, el Índice de Empoderamiento Digital (IED), impulsado por el Instituto Mujer & Empresa y otros organismos, busca evaluar las competencias digitales de la población. Este índice mide siete dimensiones que reflejan cómo el acceso a la tecnología no asegura una participación activa y efectiva en la economía digital.
Ronald Bedregal, del Observatorio Nacional del Trabajo, indica que las empresas están demandando cada vez más competencias digitales en el mercado laboral. Esto incluye habilidades para trabajar en equipo y comunicarse de manera efectiva, lo que es crucial para que los graduados se adapten a un entorno laboral cambiante.
El verdadero desafío no solo radica en aprender a usar herramientas, sino en saber interpretar la información que estas generan. La proliferación de fake news y contenidos manipulados hace que sea vital desarrollar un criterio crítico, en especial entre los jóvenes que consumen gran cantidad de información a través de redes sociales.
La educación juega un papel clave en este contexto. Universidades como Unifranz están implementando programas que no solo enseñan habilidades técnicas, sino que también fomentan el pensamiento crítico y la capacidad de análisis entre sus estudiantes.
Finalmente, en un mundo donde cualquier persona puede generar y recibir información en gran volumen, el nuevo desafío radica en saber cuándo confiar en una tecnología, cuestionarla y pensar de manera independiente.