Desastre en Nepal: 15 millones en riesgo por glaciares
La reciente inundación en Nepal ha reavivado el debate sobre el peligro de las riadas por lagos glaciares, que afectan a millones en el mundo.
La devastadora inundación en Nepal y el Tíbet, que ha dejado un saldo trágico de cientos de muertos y miles de desaparecidos, ha puesto de manifiesto el grave riesgo de vivir en áreas montañosas con glaciares. Se cree que el colapso de un glaciar fue la causa principal de esta catástrofe. Este fenómeno, conocido como GLOF (Glacier Lake Outburst Flood), se refiere a las inundaciones repentinas que se producen cuando un lago glaciar se desborda.
El cambio climático está intensificando estos eventos, con un incremento alarmante de las riadas, que se han multiplicado por seis en el último siglo. Las cordilleras más afectadas son el Himalaya, los Andes y los Alpes, donde viven aproximadamente 15 millones de personas expuestas a este riesgo, siendo la mitad de ellas en Perú, India, China y Pakistán.
Los peligros de los glaciares en retroceso
Según Juan Ignacio López, un especialista en glaciares del Instituto Pirenaico de Ecología, los glaciares han estado retrocediendo desde 1950 y lo han hecho de forma acelerada desde 1990. En los últimos cuatro años, se han documentado algunas de las mayores pérdidas de hielo en la historia, lo cual es un claro indicativo del calentamiento global causado por la actividad humana.
Este deshielo ha aumentado la cantidad y el tamaño de los lagos glaciares, que han crecido un 50% desde 1990. Sin embargo, estos lagos no están contenidos en presas fuertes, sino que son sostenidos por estructuras inestables como morrenas y bloques de hielo. Si estos se desestabilizan, se pueden generar GLOF devastadores, lo que representa un peligro real para millones de personas que habitan estas montañas.
- Asia Central (China, Nepal, India, Pakistán)
- Andes (Perú, Bolivia, Chile, Argentina)
- Alpes (Suiza, Italia, Francia, Austria)
A pesar de que muchas de estas riadas ocurren en áreas remotas, se ha registrado que al menos 44 GLOF han provocado la muerte de más de 3.600 personas desde 850 hasta 2022. La catástrofe más significativa fue en 1941 en Perú, donde una ola generada por el colapso de un glaciar arrasó Huaraz, dejando más de 1.800 víctimas. Recientemente, el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares de Perú alertó sobre 58 lagunas en los Andes con un riesgo muy alto de desbordamiento.
La monitorización de estos glaciares es crucial y, aunque en países con recursos como Suiza se implementan tecnologías avanzadas para prevenir desastres, en naciones en desarrollo la situación es más complicada debido a la falta de infraestructura y recursos. Es fundamental identificar y monitorear las áreas susceptibles a estos deslizamientos para proteger a las comunidades que viven en sus alrededores.