Del Castillo exige la renuncia de Rodrigo Paz por crisis en el país
El exministro Eduardo Del Castillo no se guarda nada y pide al presidente Rodrigo Paz que considere dejar su cargo tras las denuncias que afectan a su círculo cercano y la creciente crisis en Bolivia.
Eduardo Del Castillo, exministro de Gobierno, recordó una frase del exvicepresidente David Choquehuanca sobre la importancia de apoyar al presidente, pero aseguró que este apoyo ya no tiene sentido ante la actual situación del país. Después de un periodo de silencio, Del Castillo decidió hablar y cuestionar la gestión de Rodrigo Paz, afirmando que el gobierno ha perdido su capacidad de ofrecer esperanza y soluciones a la población boliviana.
En un reciente mensaje en sus redes sociales, Del Castillo criticó la situación económica y política en Bolivia. Según él, el gobierno no genera confianza y enfrenta serios problemas como la inflación descontrolada, corrupción institucional y actos delictivos como secuestros y robos, que estarían vinculados a grupos criminales extranjeros. Este panorama se agrava mientras las familias luchan por satisfacer sus necesidades básicas.
El exministro también hizo referencia a un caso reciente en Santa Cruz, donde una mujer fue atacada, calificando el incidente de intento de asesinato. Del Castillo indicó que el sospechoso, un ciudadano argentino, tendría conexiones con el círculo cercano del presidente, lo que añade más presión sobre la administración de Paz. Esta situación se encuentra en medio de acusaciones que involucran a Fernando Cerimedo, señalado como cercano al entorno presidencial.
Finalmente, Del Castillo hizo un llamado directo a Rodrigo Paz, expresando que el país necesita un cambio urgente. "Pedimos que el presidente, junto a su equipo, considere dar un paso al costado", dijo, advirtiendo que si la situación no mejora, podría haber un aumento de la conflictividad social. Aterrizando su mensaje, concluyó que la renuncia debería ser una decisión tomada por el bien del país, resaltando la importancia de actuar antes de que se produzca un nuevo estallido social.