El Gobierno defiende la nueva Ley de Inversiones como un impulso para Bolivia
El ministro Aramayo asegura que la ley no infringe la Constitución y busca atraer inversiones extranjeras para generar empleo.
Fernando Aramayo, el ministro de la presidencia, salió a aclarar que la nueva Ley de Inversiones, que está por ser discutida en la Asamblea Legislativa, no contraviene la Constitución Política del Estado (CPE). Esta normativa propone una serie de principios que buscan ofrecer seguridad jurídica, así como certidumbre y predictibilidad a los inversores.
Durante su exposición, Aramayo mencionó que la ley está fundamentada en seis principios clave, con el objetivo de que Bolivia supere dos décadas de estancamiento económico. El ministro subrayó que, mientras que en otros países la inversión extranjera directa representa entre el 20% y 30% del Producto Interno Bruto (PIB), en Bolivia apenas alcanza el 2% o 3%.
El desafío que plantea el Gobierno es claro. Aramayo enfatizó que no se puede ignorar la crítica situación económica que enfrenta el país y que, sin la participación de inversiones extranjeras, será complicado generar nuevos empleos.
La normativa también aborda aspectos como el tratamiento del IVA, buscando facilitar las inversiones que contribuyan a la formación de capital. En este sentido, el ministro explicó que se están preparando medidas para dar operatividad a los inversores.
Además, Aramayo resaltó la importancia de garantizar el respeto a la propiedad privada, un elemento fundamental para que los inversores se sientan seguros al apostar su capital en Bolivia. La nueva ley, que consta de unos 30 artículos, apunta a ofrecer esa certidumbre necesaria para generar confianza entre los inversionistas.