¡30 años salvando aves! Armonía celebra su aniversario con grandes logros
La Asociación Armonía, dedicada a la conservación de la avifauna amenazada en Bolivia, cumple tres décadas de esfuerzo continuo por proteger especies como la Paraba Barba Azul. Desde su fundación, han logrado hitos impresionantes en el país.
Este 12 de agosto se conmemora el 30 aniversario de la Asociación Armonía, una organización que ha estado a la vanguardia de la conservación de aves en Bolivia. Su principal objetivo ha sido siempre lograr un equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, protegiendo a las especies de aves más amenazadas del territorio boliviano.
La historia de Armonía comenzó en los años 90, impulsada por Louis Jammes, un piloto francés que decidió hacer algo por el bienestar de la avifauna del país. Junto a un grupo de estudiantes de Biología de la UAGRM en Santa Cruz, entre los que se encontraba la hoy conocida bióloga Éricka Cuéllar, comenzaron a desarrollar iniciativas para crear conciencia sobre la importancia de las aves en el ecosistema.
En 1993, Armonía dio sus primeros pasos para promover la riqueza aviar de Bolivia, un tiempo en el que la preocupación por el medioambiente recién comenzaba a afianzarse en la sociedad. Tres años después, el 12 de agosto de 1996, la organización obtuvo su personería jurídica, consolidando así su labor en el ámbito de la conservación.
Uno de los logros más destacados de Armonía es la recuperación de la Paraba Barba Azul, una especie que estaba al borde de la extinción. Su director ejecutivo, Rodrigo W. Soria Auza, mencionó que en los años 80 se pensaba que esta ave ya había desaparecido. Sin embargo, después de casi tres décadas de trabajo constante, se estima que la población ha crecido de unos 150 ejemplares en los 2000 a casi 800 en 2025.
El éxito de Armonía se debe en gran parte a su enfoque en el trabajo conjunto con comunidades locales. Iván Pérez Hurtado, director administrativo, explicó que su estrategia ha sido superar los modelos tradicionales de conservación. En 2005, la creación de la Reserva Natural Comunitaria Frente Roja junto a las comunidades de San Carlos, Perereta y Amaya es un claro ejemplo de cómo han impulsado el turismo comunitario y la observación de aves como herramientas para el desarrollo social.
“Nosotros no imponemos, buscamos entender las necesidades de las comunidades”, aseguró Pérez, destacando que su enfoque ha permitido que la conservación se convierta en una oportunidad económica para los pobladores. Esta interacción ha sido clave para que la gente valore la protección de las aves y su entorno.
Armonía no es solo una ONG teórica; se involucra de manera práctica en el desarrollo de la región. La organización, a través de diversas iniciativas, busca generar un balance entre la economía local y la conservación del medio ambiente. Con su enfoque innovador y comunitario, Armonía ha demostrado que es posible convivir en armonía con la naturaleza y asegurar un futuro para las aves de Bolivia.