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viernes 11 de septiembre de 2026

Cultura

Jhenny Chipana: La restauradora que da vida al patrimonio de Cochabamba

Desde lo alto de la Catedral Metropolitana, Jhenny Chipana se dedica a la restauración de este emblemático monumento, fusionando cuidado y arte para preservar la historia de la ciudad.

Por Mauricio Antezana · 7 de agosto de 2026

Desde la cúpula de la Catedral Metropolitana de Cochabamba, Jhenny Chipana lidera un equipo en un meticuloso proceso de restauración que busca conservar uno de los símbolos más representativos de la ciudad. Con su enfoque en el respeto a la historia y técnicas tradicionales, Chipana asegura que cada intervención sea un tributo a la obra original.

En una reciente entrevista en el programa 'Opinión, Miradas y Gente – OMG', la restauradora compartió su experiencia sobre el crucial proceso de recuperación de materiales centenarios y los retos que enfrenta en su labor. Chipana, originaria de Chuquisaca, cuenta con una vasta trayectoria en la restauración de inmuebles históricos, habiendo trabajado en el convento y museo de Santa Teresa y en el templo de San Pedro de Sacaba, entre otros.

Antes de comenzar con cualquier trabajo, su proceso inicia con un análisis profundo del estado del edificio, identificando deterioros y sus causas. Gracias a este estudio, en la Catedral se detectaron problemas como fracturas en el soporte de la cruz, lo que llevó a la necesidad de reparar los revoques dañados.

Para Chipana, restaurar no es simplemente reemplazar partes deterioradas; se trata de entender cómo interactúan los materiales y minimizar cualquier impacto sobre la estructura original. En su trabajo, resalta la importancia de la sensibilización hacia el patrimonio y evita el uso de materiales agresivos que puedan dañar la obra.

“Ha sido un trabajo muy cuidadoso para quitar los revoques dañados. Hemos recuperado ladrillos que ya no se producen”, explica. Cuando no se logra encontrar una pieza original, se recurre a alternativas cuidadosas, utilizando materiales de otras secciones del mismo edificio para mantener la integridad de la restauración.

Actualmente, Chipana coordina un equipo de dos maestros y tres ayudantes, todos con formación en patrimonio, quienes colaboran en las diversas etapas de la intervención. Su pasión por la restauración comenzó desde joven, y tras obtener una beca en la Escuela Taller Sucre, ha dedicado su vida a entender y trabajar con el patrimonio histórico.

A lo largo de su carrera, ha acumulado experiencia en la restauración de murales y otros monumentos, lo que ha cimentado su especialización en conservación patrimonial. Uno de los principios que rige su trabajo es el respeto por los materiales tradicionales, como el barro, asegurando que un acabado de calidad pueda realzar la belleza de los edificios.

A pesar del impacto significativo de su trabajo en la conservación de la memoria arquitectónica del país, Chipana y muchos restauradores suelen pasar desapercibidos, enfrentándose a la falta de recursos y a presupuestos limitados para nuevos proyectos. Sin embargo, su motivación permanece intacta: “Lo que más me gusta es rescatar y sensibilizarme con el patrimonio”, afirma con entusiasmo.