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sábado 12 de septiembre de 2026

Política

Paz y Lara: De decisiones a promesas en la gestión gubernamental

El presidente Rodrigo Paz presentó su informe de gestión, en el que destacó sus decisiones y logros, mientras que el vicepresidente Edmand Lara se comprometió a una mayor fiscalización en medio de críticas por la falta de resultados concretos.

Por Nelson Zurita · 7 de agosto de 2026

Rodrigo Paz Pereira, el mandatario boliviano, realizó un informe de gestión donde estructuró su discurso en torno a un conjunto de decisiones que, según él, han tenido efectos variados en el país. En el camino, culpó a la "herencia recibida" por los problemas actuales y apeló a la necesidad de alcanzar nuevos consensos, aunque no hizo mención a la Constitución Política del Estado.

Los informes de gestión suelen seguir un patrón clásico: iniciar con saludos, listar logros, señalar culpables externos, prometer mejoras y despedirse. Paz no fue la excepción, ajustando su mensaje a los nearly 20 años de historia del masismo y organizando su intervención en torno a decisiones que buscan desmentir las críticas sobre improvisación y desorganización en su gobierno. Después de nueve meses de gestión, solo seis de sus 15 ministros permanecen en sus puestos, lo que suscita inquietudes.

Entre las decisiones destacadas, mencionó la recuperación de la confianza a través del "sinceramiento", que ha sido un arma de doble filo: si bien se ha reducido el indicador de "riesgo país", también se tradujo en incrementos en los precios de combustibles y otras cargas económicas para la población. A pesar de ello, Paz mantuvo un tono optimista y se abstuvo de abordar la inflación o la recesión que afectan a los bolivianos.

En su discurso, también tocó la modernización del Estado, que incluyó el cierre de algunos ministerios, a pesar de haber creado algunos de ellos. Asimismo, anunció la entrega de bonos a las familias, como el bono Pepe, que ofrece 450 bolivianos en nueve meses, y el aumento de la Renta Dignidad, aunque estas medidas parecen insuficientes ante el aumento del costo de vida.

El presidente también mencionó su intención de abrir a Bolivia al mundo, aunque los resultados hasta ahora son limitados, como el ingreso de Starlink. Además, destacó un acuerdo reciente con los Gobernadores, aunque este requerirá ajustes y aprobación legislativa, algo que aún está pendiente en la Asamblea.

En cuanto a promesas, anticipó la presentación de la "Ley de Inversiones" en la Asamblea el 11 de agosto, aunque los detalles son aún inciertos. Esta ley busca facilitar los trámites para inversiones extranjeras y podría ser un paso hacia la apertura de sectores estratégicos. También se mencionó un nuevo "esquema de gobernanza" para los hidrocarburos y un plan para un Alto Comisionado contra la Corrupción.

Por otro lado, el vicepresidente Edmand Lara, en un tono más moderado, se enfocó en la seguridad ciudadana y la lucha contra la corrupción. A pesar de su rol clave en la campaña de Paz, ha tenido un perfil bajo en el gobierno, pero está intentando construir un discurso que lo reposicione en la lucha por la confianza pública.

A pesar de las críticas y las dificultades, Lara y otros líderes de la Asamblea resaltaron que la reunión con los Gobernadores fue un paso positivo. Evo Morales, por su parte, sigue insistiendo en la búsqueda de una alternativa diferente, mientras que Andrónico Rodríguez se ha mantenido alejado de las redes sociales.