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viernes 11 de septiembre de 2026

Economía

¡Alerta! El peso boliviano se devaluó un 72% en solo un mes

Por Ximena Delgadillo · 29 de julio de 2026

Un mes después de que Bolivia implementara el sistema de tipo de cambio flexible, el peso boliviano ha sufrido una devaluación del 72% en comparación con el último valor del régimen anterior, según el análisis del economista Fernando Romero.

Romero indicó que esta nueva medida ha ayudado a corregir algunas distorsiones en el tipo de cambio, pero aún no logra estabilizar el mercado de divisas. El tipo de cambio oficial pasó de Bs 6,86 por dólar en el sistema fijo a Bs 9,73 el 29 de junio y llegó a Bs 11,80 el 29 de julio, reflejando una fuerte depreciación de nuestra moneda.

El especialista también mencionó que el aumento en el valor del dólar es resultado de un desbalance entre la oferta y la demanda de divisas. Factores como la caída en las exportaciones de gas natural, una menor inversión extranjera, un alto déficit fiscal, la inflación y la incertidumbre económica siguen presionando el mercado cambiario.

Además, Romero advirtió que las expectativas de nuevas devaluaciones han llevado a las empresas y familias a buscar más dólares para proteger sus recursos, lo que mantiene la tendencia ascendente de la divisa estadounidense.

En cuanto a las reservas, al 17 de julio de 2026, las Reservas Internacionales Netas (RIN) sumaban 3.659 millones de dólares, pero solo 606 millones eran divisas líquidas. Aproximadamente 2.985 millones estaban invertidos en oro, lo que limita la capacidad del Banco Central de Bolivia para intervenir rápidamente en el mercado cambiario.

La devaluación impacta especialmente a sectores que dependen de insumos importados, como la industria manufacturera, farmacéutica y tecnología, además de afectar a las familias que enfrentan un aumento en el costo de vida por el encarecimiento de productos y servicios.

Romero subrayó que la estabilidad del régimen flexible dependerá de la recuperación de ciertos fundamentos económicos, como la reducción del déficit fiscal y el aumento de las exportaciones. En este sentido, un posible financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) por unos 2.800 millones de dólares podría ayudar a las reservas y a estabilizar el mercado cambiario, pero solo si se acompañan de reformas estructurales para mejorar la competitividad del país.

En resumen, el comportamiento del dólar durante este primer mes del régimen flexible pone de manifiesto los problemas estructurales de la economía boliviana. La generación de divisas y la confianza de los inversionistas son claves para lograr una estabilidad cambiaria duradera.